Lucía Gómez

CRISTALES SOLITARIOS...

No perdía la costumbre

de esperarte.

Si esa noche había luna,

los árboles enhiestos

dibujaban tu silueta en los

cristales solitarios.

Y siempre encontrabas

una luz en mi ventana.

Esperar a los hijos,

es un acto de amor

que te redime.

L.G.