Lluvia
El golpeteo suave
sobre las tejas.
Tus brazos
rodeando mis hombros,
mientras un beso
sorprende a mis mejillas.
Es nuestra hora,
la del relax.
Mis ojos se cierran mimosos,
mi cuello se inclina levemente.
¡Ah, instante sublime
el que me brindas!
Me reconozco en ti.
Es la hora de cerrar mis trabajos
y abrirme para tu amor.