Ella está hecha de
paciencia, amor, y voluntad;
él de fuerza, trabajo, y
pasión por su familia;
ese perro tiene tantas
emociones que parece
humano mudo;
ese hogar tiene una
mesa donde se reunen
para cenar, hablar, y llorar;
y la vida está hecha de
de ellas, ellos, esas
mesas, esos hogares calidos,
y más vida que sólo uno mismo.