Jugar, jugar, jugar, la mayor preocupación de niño, evocando recuerdos del pasado, viviendo una historia de sueño, por mi mente pasaban ¿dónde se ha quedado? ¿Dónde deje tirada aquella preocupación que tenia?. La de terminar de comer, hacer la tarea, apurar con el mandado o cualquier situación, para ir a jugar, en qué momento eso se esfumo?.
Los dias de juego, donde lo insignificante lograba hacerme sentir alegre, con energia. Donde miraba a los mayores fantasiando de lo bello que era ser mayor, porque al parecer era lo más perfecto que podia haber, fanfarroneaba \"ya quiero ser grande\".
Pero he aqui las ironias de la vida, Tanto que deseamos ser adultos, para luego, querer volver a ser niños, esa frase que la mayoría dijimos es ahora una realidad sufrida.