Benito Clarín

180 Grados.

En festejos memorables,

Duraderos y salvajes,

El noble montaba el carruaje,

Y el campesino usaba el pasaje.

 

Brillo lujoso y vibrante,

Desprendía el afortunado,

Y la verdad tajante,

Es que estaban a 180 grados.

 

Una sociedad tan desigual,

Que se moría de pena,

Y no solo de eso, sino que

De hambruna y pobreza.

 

Y aún así era aceptado,

Ese era el \'plan de Dios\',

Y el pueblo su lacayo.