Así pasan la vida,
los peces de nuestros ríos,
luchando con agallas
contra la ausencia de agua.
Muchos, en septiembre,
forman parte de la memoria del barro;
otros aún sobreviven en su cercana tumba,
atrapados en una poza.
El río se sepulta bajo la tierra día a día,
pese a su lucha durante kilómetros
por llegar a un mar
cada vez más distante.
Ángel Blasco.