Todo se anidó en tu sonrisa
que duerme en mi sombra
¿y acaso yo estaré junto a ti
cuando el mundo abisme?
dile a la noche que nos cuide
que flores nos esperan
al final del destino
las dulces flores nos esperan
Algo en tus ojos trata de florecer
es un amor de cristal
y al despertar
querrás saciar tu alma
Y las manos que te guían
te abrigarán en silencio
mientras todo se precipita
ven a verme en el jardín solar
Allí inventé un instante
un sueño de verdor
donde el espejo nos mira
¿y acaso dios sonríe?
Y al regresar de este viaje absurdo
tu cuerpo será mi hogar
y hoy ya no quiero recordar
toda esta oscuridad
Sin tu mirada sanadora
mi mundo desvanece
sólo quiero que sepas
que hay una tierra más allá
lejos del terror humano
que ciega en su tránsito
Y en tus palabras se mecen
las señales de mi devenir
inconclusas de amor
pero aún perdura el eco
que nos ata a la tierra
Y así cruza los hilos de fuego
hasta la otra frontera
más allá de todo este desierto
donde el ángel canta
Como viento debes correr
y así comprender el porqué
de los espejos del mar
junta mis fragmentos
ocultos en la luna
Y que será del mañana
si el ayer transcurrió de eco en eco
como una brisa violenta
¿y como es qué mi amor
no sigue la eternidad de tu fe?
Ábrete y camina hasta tu forma
en el día de la sombra
que la noche es dulce dolor
el triunfo de la soledad
(Mariposas agridulces
nacen de la melodía divina
el paisaje retorna a tu mirada
y dios oye en silencio
ansía al igual que yo tu amor)