Tus preciosos ojos
Me robaron el corazón,
Pues eran como tesoros
Y me dieron una razón.
Una razón grande para amarte,
Por tu resplandeciente sonrisa.
No puedo parar de recordarte;
Los segundos van con prisa.
Tu cabello danzante
Sobre tu lindo rostro perfecto,
Un amor constante
Crea en mí un gran efecto.
Todo de ti me gusta,
Aunque yo tenga defectos.
Tú, linda, me rescatas
De un mundo imperfecto.
Autor: Samuel Fuentes