Jaime Correa

El Loro es locuaz orador

La palabra nos gobierna
con ingratitud,
al servicio de los ricos.

Que callen al hambriento,
dar paso al hablador.

El discurso fue brillante,
digno del orador.
Y corrieron los aplausos
de los nobles idólatras,
que buscan sus favores,
amigos del dinero.

Dientes brillantes,
sonrisa de nobleza.
Terno oscuro,
señal de riqueza.

Y al final, la verdad:
El Loro es locuaz orador.

Jaime Correa