Joan Vivancos

La carga

Pasan las horas aguantando

un peso antiguo,

una carga que crece cada amanecer.

 

Pasa el tiempo apretando la garganta,

haciendo más fuerte el nudo que ata,

que aprieta, que diluye el aire en bocanadas.

 

Se adelanta el reloj

y gira alrededor de la habitación.

 

En cada esquina 

un instante se difuma

y vuelve a inclinarse la balanza.