No busco qué escribir, busco qué sentir.
He escrito mil palabras sin mucho qué decir.
El sentimiento se ha convertido en un hoyo sin fin.
Un pensamiento confuso y un corazón cansado de latir.
Mi cuerpo pesa y el sol calienta hasta morir.
He visto la luna brillando en un rojo carmesí.
Voy y vengo en una noche larga sin ti.
El sueño se desvanece como aquella promesa que no pude cumplir.