Soltar implica madurez, llorar no te hace pequeño.
El viento se lleva todo... solo dale tiempo.
El sol no quemó tus alas, una tormenta las mojó.
Recaiste en este laberinto de tristeza y desesperación.
Buscabas consuelo y un puñal te abrazó.
Buscabas sanar y la «rosa» te pinchó.
¿Qué querés ahora? ¿Qué esperás encontrar?
Tal vez una soga que te ayude a trepar.
Tal vez una soga que te ayude a descansar.
Nadie te va a salvar. Ni yo puedo hacerlo.
El diluvio no se detiene aunque te dé mil besos.
El mar no bajará su marea porque la roca no flote.
Al mar no le importa que la roca se ahogue.