Aún me acuerdo de aquella vez,
Que te vi en el parque sonriente,
serena y sedosa era tu tez,
blancos y brillantes tus dientes.
Cabello liso, rima perfecta,
Altura media, medida recta,
Así describías al visualizarte,
El como te veías, parte por parte.
Sin embargo,
La verdad es que no paraste,
El día que al operarme,
Volví al parque.
Y sé que nunca pasaste,
Sé que lo hiciste por amarme,
Porque solo necesito el corazón
Para encontrarte.