Vida, tú que todo te llevas,
jóvenes, mayores y menores;
tú que personas condenas
y se arrodillan a tus pies.
Tú que eres tan hermosa,
pero a la vez tan finita;
tú que eres tan preciosa,
pero como una margarita.
Las personas florecen
y a la vez se marchitan;
ellos grandes crecen
y tanto te necesitan.
Como si fueras fuego,
tú eres ansiado aliento
del lamentable desapego
En este ultimo momento.
Autor: Samuel Fuentes