Y si dejamos así,
que sea el pensamiento
el que se encargue de lo nuestro,
y que nuestros actos
respondan por nuestros pensamientos.
Y si dejamos así,
y simplemente engañamos
a la mente de los demás,
haciéndoles creer
que lo que piensan de lo nuestro
es verdad.
Y si dejamos así,
e ignoramos el camino a recorrer,
y simplemente
hacemos camino los dos.
Y si dejamos así,
y nos entregamos a la pasión
que solo un beso
de la persona deseada
puede proporcionar.
Y si dejamos así,
y en lugar de pensar
cómo esta relación terminará,
le damos ese toque mágico
de irrealidad.
Donde tú piensas
en mi felicidad,
para yo la tuya
poder realizar.
Y si dejamos así,
y dejamos de mirar hacia atrás,
y proyectamos un porvenir
donde tú y yo
seamos realidad.
Y si dejamos así,
y buscamos dejar de aparentar
ante los demás,
por miedo
a lo que dirán.
Y le aportamos
a esta relación
respeto
y humildad.
Y si dejamos así,
y no nos dejamos más,
y nos dedicamos a vivir
esto que solo tú y yo
podemos expresar.
Y no nos preocupamos
por el nombre
que le coloquen los demás,
porque solo tú y yo
lo sabremos bautizar,
sin importar
cómo lo quieran llamar.