Conocerte no fue un error,
tampoco una coincidencia.
Fue la conexión inevitable
de dos personas de dos mundos diferentes
que se encontraron.
Fue lindo aprender de usted,
de como veía el mundo.
Me hiciste ver que el mundo
está lleno de cosas lindas,
cosas nuevas que solo pude ver.
Gracias a usted le agradezco
lo que hizo por mí,
y siempre la llevaré presente
en mi cabeza y en mi corazón.
Te amo, gracias por todo.