WCELOGAN 🔛

CONTRATO CON EL DIABLO

CONTRATO CON EL DIABLO

 

 

 

Firmé con el diablo un café;

me lanzó un desdén de alambres oxidados.

—666… tienes potencial

de cliente frecuente —murmuró,

mientras hojeaba mi currículum de pecados

y mis excusas en PDF.

 

Príncipe sin corona,

ángel de oficina,

santo de ventanilla,

maldito entre condenados,

casi héroe

en Instagram Stories.

 

El contrato huele a tinta y sudor;

se pega a mi piel

como chicle en la memoria.

 

Me río de ángeles sin Wi-Fi,

de dioses que perdieron

la contraseña del cielo,

y de mí mismo,

convencido todavía

de que un trofeo invisible me espera

al borde del Apocalipsis.

 

Al final del día

apago la pantalla,

veo mi reflejo en negro

y digo:

 

—Sí, soy el elegido…

 

pero hoy solo voy

a robarme el postre:

 

una hostia de chocolate

consagrada

por el algoritmo.