Se quedó en la orilla
ante la boca del hondo abismo
venía huyendo con todo
todo lo único que conocido había
en su desesperación ver creía
en el otro lado una linda campiña
soleada y rociada de fresca llovizna
Qué pesada fue su huida
cargando tantas mentiras
tantas etiquetas que como lápidas
encimándose fueron en su frágil espalda
epitafios pronunciados por bocas impías
Sólo conocía el temor
el temor a equivocarse
el temor de ser reprendido
el temor de no valer ni un poquito
El abismo profundo separa
la campiña que podría ser
tan solo un lindo espejismo
pero el terror de permanecer
en tales infiernos no es opcional
aún cuando utopías se inventan
Pero ¿cómo dar el paso decisivo?
¿si abrumado estás con la carga?
si la negrura no engendra luz
y el peso te ha dejado exhausto
Deja en tinieblas eso que tanto ha dañado
verás cómo la chispa se hallaba escondida
como lánguida lámpara entre tanta basura
y algo que no es de éste mundo fatal
te dará alas si te entregas completo
cruzarás ligero entre el vacío y el caos
seguirás tu camino libre para escoger
la campiña donde has de sembrar