Lucía Gómez

AUSENTES...

La gente

no sabe cómo hablarse.

Levantan las voces

y sus gritos dejan

profundas cicatrices.

Están ausentes en un metro

cuadrado de tierra.

No saben cómo hablarse

y hasta en sueños

permanecen separados.

Un sueño

donde no necesitan alas

para encontrarse.

L.G.