Yull Eduardo

La suerte de estar vivos.

¿Pintamos la suerte o ella nos pintará a nosotros?
¿Atrasamos la muerte o ella se nos adelanta?
¿Decepcionamos a la sociedad o la sociedad nos decepciona?
¿El odio pasa al amor o el amor nace del odio?

La suerte de estar vivos.

Caminamos sin saber a qué lado ladeamos de más,
si del de la muerte o el de la vida.

¿Qué es el equilibrio?
¿Lo controlamos?

¿A quién saludamos hoy?
¿Mañana estará?
¿Habitará?

¿A quién vemos detrás del antifaz de la risa?
¿Morirá o vivirá?

¿Quién nos ríe mientras el mundo se nos acaba,
como si la vida misma se encargara
de darnos ese coraje de seguir,

aun justo cuando la suerte golpeara nuestras ventanas
como nido de pájaro
y nos diera la sentencia?

Y comprendo:

la suerte de estar vivos
no nos pertenece.

Nos acompaña.

Nos respira en la nuca.

Y mientras creemos que vivimos,
ella ya está contando
los segundos que nos quedan.