Luis de leon

A MI EDAD TODAVÍA SE ENAMORA

      A mi edad, todavía sé enamorar

 

Hoy acepto el reto que me hiciste, aunque lo hayas dicho entre risas, porque detrás de aquellas palabras se escondieron tantas cosas que mi corazón todavía analiza.

Tal vez piensas que los años me han robado la juventud, que mis manos ya no saben acariciar y que mis labios han perdido la capacidad de enamorar.

Tal vez crees que, después de ti, mi historia se quedó sin páginas, que ya no habrá otros ojos que me devuelvan las ganas de volver a sentir mariposas en el alma.

Pero quiero que recuerdes algo, algo que quizás has olvidado: \\*\\*los años podrán cambiar mi rostro, pero no han cambiado al hombre que un día te enamoró.\\*\\*

Soy el mismo que te miraba como si no existiera nadie más, el mismo que encontraba en tus ojos un lugar donde descansar cuando el mundo me hacía tropezar.

Soy aquel que te cantaba canciones sin importarle quién escuchara, el que encontraba mil motivos para buscarte, para abrazarte, para decirte que te amaba.

Y si una vez logré conquistarte, si alguna vez hice latir tu corazón, ¿por qué habría de creer ahora que se ha terminado para siempre mi capacidad de sentir amor?

No te confundas, mi vida, no porque me duela perderte significa que me he vuelto incapaz de encontrar unos nuevos ojos que algún día me quieran mirar.

No porque hoy extrañe tus besos significa que no pueda besar, ni porque todavía te recuerde significa que no pueda comenzar una historia nueva, en otro lugar.

Porque enamorar no es cuestión de años, ni de tener el rostro de un muchacho, ni de presumir juventud para conquistar unos labios.

Enamorar es saber escuchar, es tener detalles sin obligación, es descubrir qué hace sonreír a alguien y cuidar con ternura su corazón.

Y aunque hoy mis cabellos tengan canas y mi rostro cuente lo que he vivido, todavía tengo un corazón dispuesto a enamorarse de nuevo y a sentirse correspondido.

\\*\\*Si pude enamorarte a ti, también puedo enamorar a alguien más; no porque tú hayas sido poca cosa, sino porque el amor que llevo dentro no se termina cuando alguien se va.\\*\\*

Y no quiero que pienses que busco a otra para darte celos, ni que necesito demostrarte que todavía puedo conquistar a quien se cruce en mi sendero.

No se trata de competir contigo, ni de hacerte sentir que te he olvidado; se trata de que comprendas que sigo siendo aquel hombre que alguna vez tu corazón ha amado.

Porque tú fuiste mi historia más hermosa, la mujer que me enseñó a soñar, la que convirtió unas simples canciones en recuerdos que no puedo borrar.

Pero también quiero que sepas que no me quedaré detenido esperando que regresen tus pasos a un corazón que hoy está herido.

Si algún día llega otra mujer que quiera conocer mis cicatrices, que no se asuste de mis años y que encuentre en mis palabras motivos para sentirse feliz…

Tal vez vuelva a cantar canciones, tal vez vuelva a escribir poemas, tal vez vuelva a sentir esa emoción de esperar un mensaje suyo y sonreír sin darme cuenta.

Tal vez vuelva a caminar de su mano, a descubrir nuevos lugares, a construir pequeñas promesas y a regalarle mis mejores detalles.

Y cuando eso suceda, no será porque te haya sustituido, sino porque habré comprendido que también merezco ser amado después de lo que contigo he vivido.

Porque nadie ocupa exactamente el lugar que otro dejó vacío; cada amor tiene su propia historia, sus propias heridas, sus propios motivos.

Tú tendrás siempre un capítulo que nadie podrá escribir por mí, pero eso no significa que mi libro tenga que terminar en el momento en que te perdí.

Así que, si alguna vez dudas de que todavía puedo enamorar, recuerda al hombre que te cantaba cuando te quería conquistar.

Recuerda aquellas canciones, las miradas y las ilusiones, recuerda que antes de ser tuyo yo también tenía sueños y un corazón lleno de emociones.

Y si alguna vez te preguntas si todavía puedo hacer suspirar a una mujer que no conozco, la respuesta es sencilla:

Sí, todavía puedo enamorar.

Porque la edad no me ha quitado las ganas de volver a sentir, ni la posibilidad de encontrar a alguien que quiera caminar junto a mí.

Y aunque hoy seas tú la mujer que más extraño, no voy a confundir mi tristeza con la idea de que ya no tengo derecho a un nuevo amor.

Fuiste el amor de mi vida, y eso nadie lo podrá cambiar; pero no eres la única persona que podría hacerme soñar.

Y si algún día me ves sonriendo al lado de alguien más, no pienses que lo nuestro fue mentira, ni que dejé de amarte por aprender de nuevo a amar.

Simplemente habré descubierto que, aunque el tiempo siga avanzando, mi corazón todavía tiene fuerzas para volver a enamorarse sin importar cuántos años lleve caminando.

\\*\\*Porque fui el hombre que te enamoró, y aunque hoy ya no estés conmigo, sigo siendo ese mismo hombre que todavía tiene amor para dar.\\*\\*