ninfadora

A MEDIA LUZ

La vela que alumbra estas cuatro paredes,
Ya se ha consumido ya se ha desvanecido
En el vapor soberbio de mi carne,
Y te embelesas al recorrido impune y sexual
De tu silentes ojos.

Te has metido sosegado y sin suspiro en mi alcoba,
Dejando que tus manos me desnuden indiscretas
Haz vivificado mi lecho con tu cuerpo misterioso y desnudo;
Mientras la luz de la luna penetra serena por las rendijas,
Y nos abraza dulce entre las sombras de la noche

Has dejado caer silenciosas las gotas tibias de tu aliento,
En la línea fina de mi cuello
y la apertura susurrante de mi boca,
Y mi piel ya se sonroja, ya se siente febril
Al sentirte exaltado y impetuoso
recorrerme de apoco en poco;
En la penumbra oscilante de la noche.

Con esta luz de luna tejida de bronce me extasías…
Cuando tu lengua lenta y fresca toma a su antojo y placer,
Esas montañas sonrosadas que se erizan,
Al recorrido insistente y acompasado de tu boca

Viajas por la hechura de mi cuerpo mojado
y sosegado en tu sudor,
Cuando al roce de las puntas suspicaces de tus dedos
Se estremece y se entrega entre tus labios
el capullo más ansioso,
Excitado y palpitante de mí ser….
Ese capullo delicado que has abierto contundente con tu miel.

En esta luz reposada de la noche me siento abierta a ti,
Las alas de mi cuerpo vuelan encendidas a cada roce sublime,
Delicioso y ardoroso de tu cuerpo varonil…
Ya estas tan cerca que mis piernas ya se abren acompasadas,
Al sentir dentro de mi ese vaivén jadeante de tu sólida
Y erguida, inexorable y erecta virilidad.

Esa virilidad perfecta que se adueña de mis adentros,
Y me hace bailar ese tango exquisito de sexualidad
Que escuece delirante mis sentidos,
Me roba con sensualidad desorbitada cada gemido.

En esta noche sublime de placer,
Cuando somos dos febriles bailarines del sexo,
Nos hemos bebido las mieles del calor…
Bailando sin pecado, sin temor e inexplicable posesión,
El tango infinito del fuego y del celo.
En una media luz de luna nos hemos hecho el amor,
Nos hemos poseído los dos,
Hemos bailado sin descanso…
Nos hemos bañado en una entrega, en una pasión,
Bailando finamente ese tango de erotismo,
A luz sigilosa de la noche y de la luna,
Hemos bailado en desnudes absoluta,
Recorriéndolo….
Todo…
Sintiéndolo…
Todo…
Unidos los dos…
A media luz.