Luis Barreda Morán

Buscate Una Mujer Imposible

Búscate una mujer imposible

Búscate una mujer imposible,
de esas que llegan a tu vida
como llega el verano a una ventana cerrada:
sin pedir permiso,
llenándolo todo de luz.

Una mujer que tenga
un pequeño incendio en los ojos
y una tormenta escondida en la risa.

Que pueda convertir una tarde cualquiera
en una historia que recordarás
cuando los años hayan puesto nieve
sobre tus cabellos.

Búscate una mujer que se equivoque,
que diga disparates,
que se ría de sí misma
y encuentre en una cosa pequeña
la razón suficiente para celebrar la vida.

Que no necesite una fiesta
para sentirse feliz,
porque ella misma
sea la fiesta.

Que camine contigo sin rumbo
y haga del camino una aventura.
Que pueda detenerse bajo la lluvia
y levantar el rostro hacia el cielo
como si las nubes
hubieran bajado solamente
para besarla.

Búscate una mujer con carácter,
de esas que no esconden la verdad
detrás de palabras bonitas.

Que sepa decir no.
Que sepa decir sí.
Que tenga la valentía
de discutir contigo
y la ternura necesaria
para acercarse después.

Una mujer que conozca tus manías
y las use algunas veces
para provocarte una sonrisa,
que consiga desesperarte
hasta hacerte olvidar
por qué estabas enojado.

Y cuando quieras responderle,
cuando tengas preparado
el discurso más largo del mundo,
que se acerque,
te mire en silencio
y convierta tus palabras
en un beso.

Búscate una mujer que no sea perfecta.

Porque la perfección
es una habitación sin ventanas.

Busca, en cambio,
a quien tenga cicatrices,
miedos, contradicciones,
sueños imposibles
y esa hermosa costumbre
de seguir creyendo.

Una mujer que pueda llorar
sin avergonzarse de sus lágrimas
y reír después
como si acabara de descubrir
que la tristeza tampoco sabe
quedarse para siempre.

Que tenga muchas mujeres dentro de ella:
la niña que todavía juega,
la mujer que lucha,
la amante que arde,
la compañera que sostiene,
la soñadora que se pierde
mirando las estrellas.

Y que cada una de ellas
te vuelva a enamorar.

Búscate una mujer
que no tenga miedo de quererte entero:
con tus silencios,
tus derrotas,
tus días malos
y esa parte de ti
que nadie conoce.

Alguien que no prometa
que jamás caerás,
sino que, cuando caigas,
se siente a tu lado
hasta que vuelvas a levantarte.

Alguien cuya mano
no sea una cadena,
sino un refugio.

Una mujer que pueda mirarte
desde el otro lado de la habitación
y decirte tantas cosas
sin pronunciar una sola palabra.

Que te dé su mundo
sin preguntarte primero
cuánto vale el tuyo.

Y entonces comprenderás
que amar no siempre es encontrar
a quien te quite el sueño.

A veces es encontrar
a quien hace que valga la pena
despertar.

Búscate una mujer así.

Una mujer que te desordene la vida
para enseñarte
que también existe la felicidad
fuera de los caminos conocidos.

Una mujer que te haga reír
cuando el mundo pese demasiado.

Que te haga sentir joven
cuando el espejo diga lo contrario.

Que convierta los años
en compañeros de viaje
y el tiempo
en una cosa pequeña.

Búscate una mujer imposible.

Y cuando la encuentres,
no intentes domesticarla.

Ámala.

Déjala ser tormenta,
risa, incendio, lluvia y madrugada.

Porque quizá el amor verdadero
no sea encontrar a alguien
que encaje perfectamente en tu vida,

sino encontrar a alguien
con quien quieras construir
un mundo donde ninguno de los dos
tenga que dejar de ser quien es.

--Luis Barreda/LAB 
Tujunga, California, EUA 
Noviembre, 2012.
Genero: poesía lírica 
Forma : verso libre