Si fuera soltera, no le tocaría sufrir.
Te lo prometo.
Me gusta tu atención, tus besos y hasta esa risa fea que, por alguna razón, me recuerda a alguien de mi pasado. Me gusta cuando dices mmmjm, como si con ese pequeño sonido pudieras decirme más de lo que dicen tus palabras.
Pero no eres mía.
Y no lo vas a ser.
Así que no voy a sufrir por alguien que ya tiene dueño. No voy a convertirme en el cabrón que espera migajas de una mujer que pertenece a otra vida.
Si te toca sufrir, no será porque yo no te quiera.
Será porque llegaste a mí cuando ya tenías a alguien más.