LA ALEGRIA QUE ME DAS.
No puede nada abarcar
no habrá cofres,
no habrá estepas,
ni las más grandes montañas,
que se puedan comparar,
con la alegría que me das.
No habrá soles,
cielos,
mares,
galaxias,
ni verdades
que me puedan opacar,
la alegría que me das.
No habrá sello de seguridad,
ni candado más seguro,
en todo el confín del mundo
que el beso que selló
nuestro indestructible amor
Y la alegría que me das.