En Dos Barcas!
Quien dos barcas va pisando
no vence al río ni llega;
lleva el corazón partido
entre espuma y hierba.
Una barca busca el alba,
la otra se pierde en niebla;
y quien a dos barcas fía
queda preso en la espera.
Por el valle va el pastor,
con su zampoña de hiedra;
bebe el rebaño en la fuente
bajo la encina serena.
Cruza el río la mañana
con pies de plata y de seda;
los juncos inclinan su frente
cuando la corriente arrecia.
Elige rumbo, viajero,
antes que decline la sierra
el corazón dividido
halla reposo en la tierra.
Deja una barca en la orilla,
suelta la otra en la ribera;
quien se entrega al río
halla su mar y su estrella!