CARLOS Alb

FASCINANTE

FASCINANTE

 

Tú y nosotros,
¿donde andas?
He esperado,
sé que estás.

 

Pero ya ha pasado demasiado tiempo;
al final no apareciste, ese tú deslumbrante,
reflejos, sombras, entre la luz y la sombra.

 

Y entonces todo cambió,
fascinante vida.
Tan solo.

 

Da igual,
soy bueno,
me conformé
y dejé de esperar.

 

Y encendí mi luz,
esa luz interior,
fascinante.

 

Y descubrí
ese yo,
y gusté,
me gustó,
bienvenido.

 

En ese loco
donde amar,
empecé a amar
a ese yo imperfecto.

 

Y me enamoré de mí,
como un Narciso hermoso,
y me desnudé por dentro, y me fascinó;
la vida me llevó al viaje interior,
me amo sin temor,
es mi vida,
loca.

 

Es un amor,
locamente amor,
por uno mismo,
sin temor a la soledad,
en la mejor compañía.

 

Bailaré conmigo,
no os necesito,
desconocidos,
me basto,
bailaré,
solo.

 

Me gusta
descubrir lo bueno,
sin miedo a mirar ese espejo,
cada vez más a gusto con mi amor,
ese amor que no me puede dar besos.

 

Me conformé con un sucedáneo,
amor que no es compartido,
pero también me vale,
y, a pesar, bailo
siempre
conmigo,
a solas.

Amor íntimo,
egoísta amor,
para uno,
de uno,
con uno,
mismo.