Voz

Mejor perro vivo que león muerto (Al dueño de seavien)

Mejor perro vido que león muerto (Al dueño de Seavien)

He besado el pudor mil veces
y al desaire lo he hecho mi vecino de cama,
le he hecho el amor al silencio
mientras la calma jadea entre sus brasas.
Entre las lunas y los soles escribo,
y el rap comienza a poseerme
mientras entra un hombre de tez negra a golpearme con sus nudillos:
cada uno de ellos verdades, duras como las calles y sus cadenas de oro.
Me atrapa su acento,
toco el suelo
y en sus manos reviento;
mi pecho alza su vuelo,
mi corazón arde
porque no fui cobarde
y alcé la voz
hasta el último momento.
De este insípido tiempo
donde rugir es de gatos
y hablar es de ingratos,
esta el suelo lamiendo la bota;
pero su suela es de un mimo
que domina en un foro
y se cree un dios de oro,
oropel,
de papel.
Su rostro de león me la suda,
esta camisa es de piel de barracuda
y bajo ella hay un tórax vibrante
con un corazón anhelante
que se va, pero se queda,
el mito nada más agrega.
Para extinguir esta hoguera
a la cobardía recurrieron;
mi arte por aquí queda,
la leyenda el culo te patea.