Damián Vargas faune
Mientras floresca azules jacintos.
Mientras florezca azul el tierno jacinto
y el aire aroma con su nota ausente,
buscaré la verdad de la corriente
que se desborda en este laberinto.
El tiempo pasa con andar distinto,
pero ante el brote de la flor reciente,
se vuelve eterno el beso en la frente
y el trazo de la vida queda tinto.
Hay una calma en el zafiro manso
que desafía al viento y a la herida,
un breve espacio donde hallo descanso.
Mientras la tierra con su azul me mida,
no ha de ser el invierno más que un remanzo
recreo ante el milagro de la vida.
el jacinto frío,
brota en la sombra un eco del pasado,
un desengaño amargo y sepultado
que se desborda en el marchito río.
Se apaga el fuego con el viento pío
de aquel amor que se quedó olvidado,
y en este pecho herido y desgastado
solo gobierna el deprimente hastío.
La flor destila su color de llanto,
reflejo fiel de una sutil herida
que ya no encuentra alivio ni consuelo.
Cubrió la muerte con su oscuro manto
la última luz de una ilusión perdida,
dejando solo un gris y amargo suelo...