La paz no es estar en un lugar en calma,
ni en un rincón lejano, ni en un sitio sin ruido.
No la da la casa, ni el valle, ni la montaña,
ni el silencio que otros creen que necesitas.
La paz es estar en cualquier lugar… en paz.
Es caminar entre el alboroto y no perderte,
es ver el mundo girar y mantenerte firme,
es sentir tormenta y no quebrar tu calma.
No depende de lo que te rodea,
sino de lo que llevas en el pecho.
Puedes estar solo y sentirte lleno,
puedes estar entre mil y no sentirte extraño.
Es la luz que nadie puede apagar,
el refugio que siempre contigo va.
Donde tú estés, ahí está tu mundo,
y si llevas la paz, todo se vuelve sagrado.
No busques fuera lo que nace dentro.
El lugar no te la da: tú la construyes.
Y así, vayas donde vayas,
llevarás contigo tu cielo, tu descanso, tu verdad.
La paz no es llegar a un sitio…
es ser tú mismo la paz, en cualquier lugar.
La paz no es estar en un lugar, sino estar en paz en cualquier lugar. 🤫