Vacíos y silencios…
Vacíos y silencios abundan en mis noches calladas,
Esperando soñarte cuando no te tengo.
Mañanas pérdidas desde mi ventana,
Como refugio de lobos son mis pesadillas,
llora la noche, y yo envuelta en mi cama.
Descalza camino, susurra el silencio de mi alma,
Dejando la huella de pasos perdidos,
Dormida, vacilo, con sueños de amores,
voy a buscar abrazos perdidos,
sueños imposibles, deseando sean posibles.
silencios y vacíos, desde mis entrañas,
beben y comen de mis carnes,
Debajo de mi almohada, hay un pensamiento,
Porque pensarte es mi deseo, y tenerte quiero para mí.
siento dolor y tristeza en esta espera.
Deseo estar en la placenta de mi madre,
para no llorarte, sabiéndote lejos,
No quiero nacer, y saber que no te tengo.
Los sueños se van, y me quedo vacía,
llorando nostalgias por tu lejanía.
Deseos de noche buscando tus besos,
Sintiendo tus manos recorrer mi cuerpo,
Perdida me siento y anhelo me abraces,
y me lleves a tu pecho y que me hable tu alma
Quiero que me cuente todos sus secretos.
Inunda mi alma, llena todos los vacíos,
Saber quiero que eres solo mío,
Y mi vida entra en calma, con tus besos de amor.
Me quedo contigo soñando los sueños,
Que siempre quisimos fueran de los dos.
Alicia Pérez Hernández… México
No es la pluma la que escribe, es el alma
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He aquí dos rosas frescas, mojadas de rocío:
una blanca, otra roja, como tu amor y el mío.
Y he aquí que, lentamente, las dos rosas deshojo:
la roja, en vino blanco; la blanca, en vino rojo.
Al beber, gota a gota, los pétalos flotantes
me rozarán los labios, como labios de amante;
y, en su llama o su nieve de idéntico destino,
serán como fantasmas de besos en el vino.
Ahora, elige tú, amiga, cuál ha de ser tu vaso:
si éste, que es como un alba, o aquél, como un ocaso.
No me preguntes nada: yo sé bien que es mejor
embriagarse de vino que embriagarse de amor...
Y así mientras tú bebes, sonriéndome -así,
yo, sin que tú lo sepas, me embriagaré de ti...
BRINDIS José Ángel Buesa