Patricia Aznar Laffont

Detenida en fines de enero de 2018 (Sólo para Dani, para José Javier y Rosita, su prima, mi adorada familia tomate)

Descalza. Desnuda.

Hambrienta.

Sin Paz, te busco

entre las hondonadas de mi mente

que no te olvida.

Que late tu vida que no fue.

Hoy soñé con vos,

Desperté mareada y sin sangre

¡Tu nombre invoco niña mía!

¡No puedo olvidarte!

Locura de amor de madre, que no cede,

aún en la augusta y definitiva

muerte.

Cruzo vados, lagos, lagunas, mares

  y montañas.

Nado salvaje los océanos azules

y profundos.

¡Sólo quiero hallarte mi Dani!

¿Dónde está mi niña? ¿Dónde estás?

Llego ya a tu tierra amada, Valencia.

Me entierro en sus raíces,

para conocerte, aún más.

Los Pirineos salto

y escalo.

Llego a Bélgica, busco a Amberes,

llego a tu polvorienta tumba,

no hay lodo…

Sólo polvo de estrellas…

y me deshago en el abrazo

 beso y  prometidos,

que  jamás nos  pudimos dar.

Estoy ya entre tus tierras

Que fecundas no mueren

Y  abrazo esa, tu Cruz

Que tu sólo tu nombre escribe.

Muero y vivo tu vida

cercenada en plena juventud

Por un Dios que no fue justo.

Estoy con vos,  junto a vos,

¡mi dulce Dani!

¡Ay, mi Dani!

Y te veo a lo lejos, intocable

Y no puedo abrazarte.

Y no puedo abrazarte.

¿Cuántos años han pasado?

¡Y no hay forma de olvidarte!

¿Cuántos años han pasado?

¡Y no hay forma de olvidarte

 

 

(Patricia para Dani que me espía y me sigue amando desde el Cielo)

 

Digamos que tampoco en esa época yo tenía esa cara de felicidad pelotuda, sorry.

Y hoy va con mi favorito, no por mí, por mi Dani.

Lo mejor es leerlo escuchando la música que en conjunción hace que el poema tome vida propia.