Te espero cada noche, con la promesa en la mirada,
buscando sentir tu aroma antes de oír tus pasos.
Ya me ves aquí, aquí sentada,
tratando de disimular mi desesperación,
por ver esa sonrisa descarada.
Oh¡ amado mío,
Envuelve mi carne entre tus brazos,
saborea mi esencia con tus labios,
y siente latir mi corazón.
Oh¡ amado mío,
amado ajeno,
Al menos esta noche permítete despertar entre mis piernas
y sentir,
sentir,
que te quiero.