¡Ay de aquellos que dudan
o se dan golpes de pecho
cada vez que sin ayuda
con verdades van, mintiendo¡
Pobrecitos son aquellos
que por ser falsa, excusan
a todo aquel que usa
su ley, cual evangelio.
Cavernícolas obsesos
de una mala cultura
disfrazados de corderos.
Lobos que andan hambrientos
con su falsa dentadura
mordisqueando los versos.
Cada uno con la suya
todos juntos, no revueltos
comadrejas de cuadernos
arañas, de tela dura.
¡Pobrecitos son los justos
los amantes, de cordura
que regalan escrituras
a cambio, de sus indultos.
Sabandijas de postura
mequetrefes del averno
con palabras absolutas.
¡Larga vida a sus versos¡
sin entrar en compostura
por decir, los míos buenos.