A veces anhelo el momento de volver a verte, pero no hay tregua en tus palabras.
A veces nos intoxicamos con el porqué; en un odio insoportable, caminamos hacia el vacío.
A veces navegamos un río de insensatez.
A veces siento que eres raro y rechazo tus rarezas... Mentí: tu rareza es lo que más admiro.
A veces sueño con una bifurcación de la realidad, con la libertad de extasiarme en tu mirada y tu sonrisa.
A veces nos imagino en un desorden pasional, bajo la entera convicción de que la luna nos contempla.
A veces atesoro las revoluciones, desde Chile hasta México.
A veces eres la alegría soñada, pero mi mente se entristece con los pesares.
A veces es mejor la lejanía.