GAMBITO DE DAMA
Sobre el tablero, el miedo es caballero,
y el rey disfraza el pulso de arrogancia;
la dama avanza, lúcida, primero,
moviendo el porvenir con elegancia.
Entrega su blancura en el combate,
como quien da su sueño por victoria;
sacrifica su reino en jaque mate
para escribir su nombre en la memoria.
No sabe el jugador, que cuando avanza,
si aquella pieza encierra una condena;
la dama juega al filo de esperanza
y convierte la pérdida en cadena.
Mas cuando el rey comprende su destino,
la dama ya ha cambiado su camino.
JAQUE MATE
No seas el rey que tarde comprende
que el cetro no concede la razón;
ni aquel que, por tomar lo que pretende,
convierte su deseo en perdición.
No quieras arrebatarle a la dama
su libertad, su luz, su movimiento;
quien intenta encerrarla entre su trama
se queda frente al trono con el viento.
La dama no se entrega por mandato,
ni cambia su destino por cadenas;
quien juega al amor como un arrebato
puede hallar su soberbia entre las penas.
Y cuando el rey descubra su extravío,
será jaque mate. Juego vacío.
JUSTO ALDÚ © derechos reservados 2026