Amigo de la luna

HÁGACE TU VOLUNTAD

No quiero compasión en mi suplicio,

Ni lástima que humille a mi intelecto,

Quiero ofrecer completo el sacrificio,

Sin llegar a tu presencia estando muerto.

 

Es mi deseo, en vida conocerte,

Sin dejar este cuerpo que me envuelve.

Pero eres Tú, Padre eterno quien resuelve,

El destino de mi vida y de mi muerte.

 

Anhelo verte en vida, Padre mío,

Dios eterno de todos mis ancestros.

Verte de frente y a los ojos yo lo ansío

Para pedirte cara a cara, por mis muertos.

 

Son vastos mis deseos, he de aceptarlo.

Te pido Dios, perdón por mi osadía.

Mas debo, humildemente aclarar algo:

Que se haga tu voluntad… y no la mía.