Enumerando
Porque cada paso del camino propio
concluye al instante de dar el que viene
uno nunca sabe lo que espera el cuerpo
y de esa manera lo pierde y lo obtiene.
Pero llega un día que el camino acaba,
aunque sigan siendo el cielo y el mar,
somos un instante de cada momento
somos un suspiro en el suspirar.
Si sabemos esto seremos más sabios
Si entendemos esto lo entendemos todo:
Digan lo que digan cada uno somos
la fiel argamasa de estrella y de lodo.
Es un privilegio que no merecemos
haber existido una sola vez
en todas las veces en que convergemos
tanto en el principio como en la vejez.
Y si a esto agregamos decir cómo somos
sin contradicciones que hagan temblar
habremos vivido más intensamente
más intensamente que el cielo y el mar.