Me encanta lo metódico
igual que lo satírico
que no pierde lo lírico
y el ritmo es muy melódico.
Me encanta estar eufórico,
también estar onírico.
¿Me gusta el panegírico?
¡Si el fondo no es retórico!
Descarto lo patético
también la gente histérica
igual que lo profético
que engaña a Nuestra América
con dolo tan frenético
y libertad quimérica...