Miro atento un azul cielo
con encriptadas estrellas:
con mensajes, con querellas
y con primigenio anhelo;
poco importa este desvelo
si me acompañan las centellas,
coreografías bellas
que me llenan de consuelo;
el hombre puede cambiar,
si llena de amor su vida,
este destino fatal;
recuerda, hay que renovar
esa esperanza perdida
en un lejano ideal...