Después de un tiempo ya
no se mira la vida con
miedo, sino con resistencia
y dolor.
Después de un tiempo,
todo lo vivido empieza a
tener matices
La madurez llega cargada
de recuerdos, de nostalgia
y resignación.
Después de un tiempo las
hojas verdes se renuevan;
la introspección es más
constante, el sol acaricia el
alma y la lluvia refresca el
día.