Cuando quiero morir arde mi carne,
duelen mis huesos,
muero habiendo vivido.
Cuando quiero morir voy con vacío,
crujen mis dedos,
hay desvaríos.
Cuando quiero morir busco a un amigo,
salgo al lado,
busco al vecino.
Cuando quiero morir recuerdo
a mi viejo amigo,
admiro a todo al que he conocido.
Sí, a veces quiero morir,
no he mentido.
Pero no hay cosa más bella que un dolor
cuando ya es vencido.
Solo por eso sé que vale la pena
haber vivido, haber respirado,
y hasta por haber comido.
Siempre valdrá la pena,
incluso cuando
demos todo por perdido.