Jaime Correa

El Cantar de Don Quijote

Dulce esperanza de ser pensador,
osada pluma que osa en escribir;
débil me siento por solo sufrir
en este vano mundo de escritor.

¡Oh, Dulcinea! Serás mi tormento,
soy Don Quijote, tu amor que te llama;
mi corazón, palpitando, ya estalla,
es la pasión, la beldad, sufrimiento.

Jaime Correa