MI VIDA ES UNA RULETA
Mi vida es una ruleta,
pero puta con desdicha,
nunca cae de mi parte,
ni por lástima se arrima.
La vida ha tocado un vals
y yo, que soy medio gil,
me puse a bailar contento
sin preguntar por el fin.
Con una copa en la mano,
me hago el guapo y la saludo:
—¡Salud, querida desgracia!
¡Hace rato que no te veo!
¡Qué hijueputa suerte la mía!
¡Qué manera de joder!
Cuando creo que estoy ganando,
me vuelve a hacer perder.
¡Qué hijueputa suerte la mía!
¡Qué señora tan cabrona!
Cuando le arrimo una ficha,
se me ríe la muy zorra.
Yo no sé si soy valiente
o simplemente porfiado,
pero a mí la mala suerte
me ha dejado bien entrenado.
Me prometió siete vidas,
me cobró ocho de contado;
y cuando pedí descuento,
me mandó pa\'l carajo.
¡Qué hijueputa suerte la mía!
¡Qué manera de joder!
Cuando creo que estoy ganando,
me vuelve a hacer perder.
¡Qué hijueputa suerte la mía!
¡Qué señora tan cabrona!
Cuando le arrimo una ficha,
se me ríe la muy zorra.
Pero escuchame, destino,
no te agrandés demasiado;
me has tumbado unas cuantas veces,
pero nunca me has quebrado.
Así que seguí girando,
ruletita de los huevos;
si querés verme de rodillas,
vas a tener que correrme primero.
Mi vida es una ruleta,
y ya conozco el truquito:
si la suerte me da la espalda,
yo le silbo despacito.
Que se vaya al carajo
con su vestido de reina...
yo me termino esta copa,
y que mañana sea lo que venga.
¡Total... peor no puede salir!