edgardo vilches

NOCTURNO

Un verso duerme junto a la ventana

a la luz de una noche de plenilunio,

lleva en el corazón una herida humana

tejida por los hilos de un infortunio.

 

Son oraciones que aran una tierra lejana

y su impronta llega hasta mi puerta

greda antigua que nace de una gesta

me sorprende con un alarido de campana.

 

Un sortilegio emana de mi frente

colmando el aire con atrevidas frases

que se erigen en el filo de la muerte.

 

El verso duerme y en sus sueños siente

que sus trazos celestes se van fugaces

tras un siglo de un verbo incipiente.