anfaber

Los rostros de Dios

Y me sorprendes tú

en tu campo sagrado

donde fluye la miel,

el trigo, la cebada,

los frutales del bosque,

las vides, las higueras

y el olor de la tierra

que se pega a la piel.

 

Y apareces así

En todos los rincones

Mostrándome tu rostro

Ensanchando mi pecho

De un gozo abrazador.

 

Y me sorprendes  tú

con tus ojos de cielo

con la voz del amado

con el oído presto,

con la mano que escribe

lo que dicta el silencio.

Y mientras me sorprendes

yo te conozco, Dios.

 

Y apareces asi

En todos los rincones

Mostrándome tu rostro

Ensanchando mi pecho

De un gozo abrazador.

 

Andrea.