\"Desde mi tiempo y mi mirada\"
Poema:
Año 1814, ella tenìa apenas 16 años,
cinco menos que aquel muchacho que se convirtiò
en su primer amor,
huyendo de las miradas,
siempre se encontraban en un cementerio,
donde probablemente, ella quedò embarazada;
Hay un hilo invisible, un cordòn de amor y fuego,
que la muerte no pudo cortar;
Te imagino, Mary,
una niña descalza sobre la hierba humeda de San Pancracio,
recorriendo con tus manitos el relieve de piedra
donde descansa el nombre de tu Madre,
allì, deletreando la perdida, aprendiste tambièn a deletrear la Libertad;
Tu Madre alzò la voz cuando el silencio era ley,
escribiò derechos en la corteza de un siglo frio
y te heredò, Mary, en su ultimo aliento,
el peligroso y sagrado don de la insurreciòn intelectual,
no te dejò su abrazo, pero te dejò su mente,
no te dejò su voz en la cuna,
pero te dejò un rugido de amor en la sangre
y tu, hija de la vindicaciòn,
recogiste la antorcha en las noches de tormenta junto al lago,
mientras los hombres jugaban a ser dioses de la razòn,
tu miraste al monstruo a los ojos,
supiste que el verdadero horror no era el barro animado
sino el abandono, el creador que olvida su deber de amor,
el mundo de los hombres que engendran ciencia,
pero destierran la empatìa;
Que asombro me causa tu firmeza, Mary Shelley,
sostener la pluma con el pulso de quien se sabe legitima,
no solo como la guardiana del fuego,
sino como la dueña absoluta de tu propia noche;
Escribiste en la herida de tu siglo,
para demostrar que una Mujer,
no es el molde pasivo de la belleza de Miltòn,
sino la fuerza capaz de parir el mito moderno;
Desde mi tiempo y mi mirada
contemplo el puente que tendieron entre el ensayo
y la criatura,
dos mujeres, un mismo reclamo de luz,
un pacto de sangre y tinta, que el patriarcado no pudo borrar;
Mary Wollstonecraft y Mary Shelley, Madre e Hija,
vindicaciòn y creaciòn,
vanguardia que hoy con profundo respeto,
sigo nombrando para que el fuego nunca se apague,
desde mi tiempo, y adoptando una mirada de profunda admiraciòn
hacia el legado de ambas autoras,
logro apreciar la esencia de la herencia intelectual,
el dolor de la ausencia fisica de la Madre
y la posterior consolidaciòn de la Hija,
rindiendo mi mirada hacia ellas, como dos mentes
muy brillantes de la Literatura Universal.
Autor:
Henry Alejandro Morales
13 de Septiembre de 2026