FRANCISCO CARRILLO

dos...

AMOR DE PRIMAVERA.

 

¡Escucha¡ el sonido de almendros

las rocas que a morir, van a la acera

el polvo que fecunda esta tierra

las hojas, que perecen en el suelo

se intuye el sufrir.. ese lamento

del agua que se seca en la hierba

el suave agitar que apenas dejan,

los campos de azafrán y de centeno.

 

¡Si miras¡ verás la cueva

cerrada en pedestal por los matojos

y llora en soledad, la fiel ladera

y triste en su correr.. está el arroyo,

¿ recuerdas la primavera

que juntos vivimos y ahora?

las flores marchitas se secan

y el agua del rio, no llora.

 

¿ Recuerdas que fue madreselva?

el verde que siempre tuvimos

que fueron jazmines testigos

los jueces, los pinos y olivos

de ese amor de primavera,

hoy que visito este sitio

nada es igual.. nada queda

de aquello que juntos vivimos

solo soledad.. solo maleza.

 

Un amor de primavera

que duró, lo que el estío

la misma vida del higo

en las ramas de la higuera,

recuerdas.. de aquella manera

lo que cuento, lo que digo

y aunque quiera no he podido

olvidar, la primavera

de ese amor tan repentino.

 

GOLONDRINAS.

 

Ya no vienen golondrinas

como lo hicieron ayer

ni el canto de los jilgueros

se oyen, en mi balcón

vacías están las vitrinas

las rejas.. el lava pies

el tejado y el sombrero

y las tejas.. no se ven.

Ya no escucho el aleteo

de golondrinas batir

el aire, romper silencios

solo se escucha el sentir

de su marcha sin regreso.

Se quedaron cual reflejo

el vuelo de golondrinas

que surcaban, este cielo

como fantasmas o espectros

anunciando su partida,

se marcharon de este tiempo

emigraron, y en su huida

solo reinó el silencio.

Golondrinas de mil vuelos

que se llevaron el día

amanecer y noche fría,

ya no tengo esa alegría

ni el batir del duro viento.

Ya no está la sombra altiva

ni la mancha de sus alas

ya, no tiene mi ventana

presencia ni compañía

triste está.. melancolía

de esos seres que volaban

y al hacerlo.. transformaban

mis sueños en pesadillas.