Volví a los lugares donde estuvimos,
a aquellos donde fuimos felices;
pero no pude volver a serlo,
porque quedó incompleto el amor que vivimos.
Volví a escuchar las canciones que escuchábamos,
y hasta comprendí mejor lo que decían;
pero sus melodías sonaban distintas,
simplemente porque ya no estabas en mi vida.
Volví a sentir el sabor de tu chocolate preferido,
y hasta me gustó cabalgar como te gustaba;
pero la soledad se hizo dueña de mis días,
por aquel instante de error y de locura equivocada.
Y hoy vuelve a ser tu cumpleaños,
y ni tu nombre puedo escribir sin extrañarte;
porque te amo como el primer día,
y ahora soy experto en disimular el dolor de recordarte.
Feliz cumpleaños mi amor eterno.