J.R.Infante

Los truenos

Los truenos anunciaban la tormenta,
nubes negras precedían la noche.
Eran tiempos en que poseer  coche
quedaba acotado a gente opulenta.

Por eso el bravo segador se enfrenta,
sin que nadie le haga ningún reproche
a los rayos que por  la medianoche
marcan el camino a su yegua absenta.

Lleva a la grupa un fascinado infante,
arropado en capote protector
que rezuma un momento apasionante

muy lejos de la jerga altisonante
que proclama su padre, detector
de temible contingencia apremiante.